Fotografía Nocturna

El proceso de la fotografía nocturna es mucho más que el simple hecho de esperar a la noche y apuntar al cielo. Es pensar dónde quieres hacerlo, normalmente a bastantes kilómetros de donde vivo. Es buscar el mejor sitio en la zona, que esté alejado de cualquier población. Es esperar que ese día el cielo también va a estar despejado y andar pendiente cada rato de la previsión meteoro-ilógica (y que no se equivoquen). Es llevar todas la baterías bien cargadas, pilas de repuesto para los flashes, frontales, foco…y mucha paciencia.  Y si puede ser con mi hermano Fer, que disfruta tanto o más que que yo con el tema, pues mejor.

 

Y después, lo mejor: coger la furgo y perderse en cualquer lugar recóndito a mirar hacia arriba y disfrutar del espectáculo como un enano. Pasar la noche entera bajo las estrellas no tiene precio.